Anta: El drama de la tala y comercialización de Quebracho en la Reserva Nacional Pizarro

Locales 21 de diciembre de 2020 Por M.A.H
Aserraderos y carboneros de la zona no tienen piedad con los recursos naturales y explotan a la reserva y a la comunidad Wichi que habita en un sector del área protegida. En el video se puede ver claramente cómo viaja la madera de la Reserva hacia Apolinario Saravia para ser comercializada, lo que es ilegal. Los desmontes y tala de árboles en Salta, históricamente, siguen sin control.

De acuerdo a lo que puedo acceder Distrito Salta, continúa el aprovechamiento desmedido de necesidad y vulnerabilidad de esta comunidad, que necesita alimentarse y para ello recurren a la venta de madera y carbón. Teniendo en cuenta que la Reserva tiene un monte precioso de quebrachos colorados y blancos, que de a poco se van terminando, se puede calcular que si no hay una solución la especie se podría extinguir en el lugar.

El quebracho es una especie que llega a vivir 100 años, y son los más buscados por los taladores para ser vendidos. "El peligro de no darle tiempo a su reproducción, afecta directamente al ecosistema y también al suelo del lugar, ya que sus raíces y sombra permiten que el suelo no se erosione y se mantenga la utilidad de la tierra", indicó un paisajista de Salta.

El problema de la comunidad Wichí y su raíz de falta de trabajo, los lleva a ser víctimas de esta situación y de los dueños de aserraderos de Apolinario Saravia que se los compran. Pero los precios no los pone la comunidad, sino los propios "compradores", que pagan vergonzosos precios por árboles de quebracho colorado y quebracho blanco, que han tardado años en crecer (20, 50 o más años). Por ejemplo, por un rollo de quebracho pagan desde $90 a $300. Una bolsa de carbón de unos 15 kg , le pagan $60, cuando el precio mínimo es $150 al público en cualquier almacén.

Existe un comodato de uso comunitario entre la Reserva Nacional Pizarro y la comunidad Wichí, en donde ellos pueden hacer uso sostenible de los recursos, pero siempre estarán bajo la órbita de Parques Nacionales, por lo que sus actividades tienen que ser compatibles con su uso. Toda la presión ambiental se concentra en la reserva porque son comunidades que no tienen trabajo, por lo que se ven obligados a negociar los recursos naturales que ellos manejan como los árboles. 

Desde el municipio se está buscando la forma de ofrecerles otro trabajo, para que ellos también puedan colaborar con la preservación del lugar y de esta manera se hagan actividades amigables con la conservación. Por otro lado, Ambiente y Parques Nacionales están trabajando en proyectos para que a través de mano de obra puedan tener un ingreso económico.

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